BAILANDO CON LOBOS
Es un canto a la amistad,
a la solidaridad, al entendimiento
entre los pueblos,
al respeto por la naturaleza y a
la familia.
Nada más y nada menos.
Y KEVIN COSTNER lo cuenta muy
bien,
sin efectismos gratuitos ni una
sensiblería que pudiera llegar
a estropear el mensaje de una
película que nos
hace plantearnos quiénes son
realmente los salvajes
e inhumanos y quiénes los
inteligentes y civilizados...
JOHN DUMBAR es un oficial del
ejército de la Unión
que resulta herido en una sangrienta batalla.
En un acto
suicida en el que pretende acabar con su vida
se pasea a pecho descubierto por
delante de la línea enemiga,
pero, como si de un milagro se tratase, ninguna de
los cientos
de balas disparados por los soldados de la Confederación
llega a
alcanzarle lo que provoca una reacción de estímulo
e ímpetu entre los soldados
de la Unión que ven como uno
de sus oficiales se juega la vida de una forma tan
"heroica".
DUMBAR se convierte en un héroe a su pesar y pide ser asignado
a un
remoto puesto en la frontera donde poder pensar y
reflexionar sobre lo que acaba
de ocurrir.
Una vez allí se encuentra con un pequeño fuerte desolado
y en un
estado lamentable.
Los días pasan lentamente hasta que empieza a recibir
visitas.
Primero la de un escuálido lobo al que apoda "calcetines"
y luego la de
unos Sioux a los que les extraña que un único
hombre blanco se encuentre tan
cerca de sus tierras.
Poco a poco la curiosidad mutua conseguirá que la amistad
entre esos dos mundos se haga tan inquebrantable que,
con el paso del tiempo, JOHN DUMBAR se convertirá en un miembro
más de la tribu con el nombre de "EL QUE
BAILA CON LOBOS".
Los problemas comenzarán cuando los soldados llegan al fuerte
y se encuentran que el oficial que allí estaba destinado es
ya un Sioux, es
decir, un enemigo...
Hay multitud de cosas que destacaría de BAILANDO CON LOBOS:
La sensacional fotografía que nos muestra un territorio inmenso
tan atractivo
como peligroso; la sensacional banda sonora
que ya se ha convertido en un
clásico; la interpretación de
KEVIN COSTNER y de todos los SIOUX; el afán de
conocimiento
entre los dos "lados" y, entre otras muchas cosas, el tono de
melancolía y de fin de una era y de una forma de vida que
KEVIN COSTNER ha
sabido reflejar perfectamente.
BAILANDO CON LOBOS es también una película
comprometida.
En casi todas las películas de "indios y vaqueros", los primeros
eran reflejados como violentos y despiadados que a la menor
ocasión masacraban a
la primera familia de colonos que se les
ponía por delante, mientras que los
soldados eran poco menos
que justicieros que tenían la noble misión de proteger
a esos
colonos que emprendían una nueva vida.
En BAILANDO CON LOBOS, dan la
vuelta a la tortilla
y nos muestra a los indios como unos seres integrados
con
la naturaleza que les proporciona cobijo y alimento y,
si bien es cierto que en
la guerra son duros y hasta crueles,
tampoco es menos cierto que esa dureza sólo
tiene un único
objetivo: Proteger su tierra de los que ellos creen
invasores
hombres blancos.
Una sensacional película.
ARTÍCULOS