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Tercer rey de la XIX dinastía egipcia, hijo y sucesor
de Sethi I , quien lo había asociado al trono, y de su esposa Tuya .
Ramses II, calificado como "Sol de todos los países",
"Imagen perfecta de Re" y "Glorioso sol de Egipto", fue sin duda uno
de los más importantes faraones egipcios, educado conforme a su rango
y bajo el ideal de la grandeza de las Dos Tierras.
Fue excelente cazador (abatió un número fabuloso de leones)
y sobre todo un gran constructor, además de un excelente militar y político.
No dudó en fundar diversas ciudades por todo el país que llevaron
su nombre, siendo la más famosa la de Pi-Ramses, situada en un lugar estratégico
(hoy Tell ed-Daba) y en la que instaló su residencia.
Su política exterior la centró en el mantenimiento de la
hegemonía egipcia, tanto en Nubia, a donde dirigió diversas campañas militares
(Beit el-Uali), como en la frontera del delta, amenazada por las primeras
incursiones de pueblos extranjeros -los sharden- precursores de los Pueblos del Mar,
y que pudo contener, incorporándolos a continuación en su ejército.
A ello siguió una primera campaña por Siria que lo llevó a Canaán,
Tiro y Biblos.
Desde aquí pasó al país de Amurru, sorprendiendo a
su príncipe Benteshina que, unas veces aliado a los hititas y otras a
los egipcios, intentaba obtener beneficios de su supuesta neutralidad.
Al siguiente año, Ramses II alcanzó Qadesh, junto al río Orontes,
lugar en donde se enfrentó a las tropas hititas dirigidas por su rey Muwattallis
, en una celebérrima batalla de indeciso final (de hecho, Ramses II no pudo tomar
la ciudad), cuya memoria ha llegado a nosotros en el famoso Poema de Pentaur,
que hizo grabar el rey egipcio en diferentes lugares para su divulgación.
A aquella batalla siguieron otros combates esporádicos en Ascalón,
Kerpet, Merem, Sherem, Deper y Tunit, hasta que un tratado egipcio-hitita,
firmado por Ramses II y Khattusilis III en el año 1268 a.C.
puso fin a las hostilidades, y que conocemos por una versión hitita
(escrita, sin embargo, en acadio cuneiforme), hallada en Boghaz-köy, y
por copias egipcias (Karnak y Ramesseum).
Al cabo de varios años el tratado se reforzó con el matrimonio
de Ramses II con una princesa hitita, hija de Khattusilis III, llamada Naptera
y que tomó el nombre egipcio de Maathorneferure (Estela del matrimonio),
completado luego con una segunda princesa hitita que pasó al harén real.
Asimismo, se preocupó de proteger la frontera occidental,
limítrofe con Libia, para detener las incursiones de Meshuesh y de Libu,
levantando para ello varias fortalezas entre Rakothis y la actual el-Alamein.
Los asuntos religiosos los dejó en manos del Gran sacerdote
Nebunenef , persona de total confianza -quien veló por un prudente equilibrio
de cultos- y los políticos en Paser , Visir del Alto Egipto.
Ramses II contó con no menos de ocho esposas oficiales:
Nefertari , la más amada y enterrada en el Valle de las Reinas,
Iset-neferet , Bint-Anath, Meryt-amón III , Nebettauy, Henutmire ,
Maathorneferure -la hitita-, y otra segunda hitita de nombre desconocido,
así como con un nutrido harén que le hizo padre de más de cien hijos.
Su larguísimo reinado (gobernó 67 años y murió a los 92)
le permitió celebrar trece Fiestas Sed (la número catorce, a pesar de estar
anunciada, no pudo llevarse a cabo) y emprender numerosas obras de construcción
que, según ha revelado la egiptología, llevó a cabo mediante la apropiación
de obras antiguas, la finalización de otras ya emprendidas y el inicio de
nuevos proyectos.
Hay que citar el templo de Abidos, la sala hipóstila de Karnak,
el pilono y el patio de Luxor y su templo funerario (Ramesseum),
sin olvidar los edificios levantados en Menfis, Tanis, Pi-Ramses o
los dos magníficos templos rupestres de Abu Simbel (uno dedicado al propio faraón,
que se autodivinizó, y el otro a su esposa Nefertari) y que han sido trasladados
de su lugar originario en 1964 y 1968 a causa de la presa de Assuán y las aguas
del lago Nasser. Asimismo, del rey nos han llegado, además de una abundante
documentación, varias de sus estatuas, siendo quizá la más interesante la conservada
en el Museo de Turín (1,94 m de altura), que lo representa sonriente y ataviado
con la corona azul (khepresh) y el cetro heka.
En Akhmim, a unos 140 km de Luxor se localizaron en 1981 y 1991
los fragmentos de dos colosos de Ramses II (uno de 8 m de altura) cubiertos
de jeroglíficos, así como otro que perteneció a su hija y esposa Meryt-amón.
Todos ellos habían formado parte del monumental templo de
Akhmim, cuyas ruinas están hoy cubiertas por las actuales casas de tal enclave.
Es también interesante el coloso (10,30 m. de altura) que de
Ramses II yace en un palmeral de Menfis y que es uno de los 11 colosos que se
habían destinado para el templo de Ptah de tal lugar.
Los restos mortales de Ramses II, llamado en su ascensión
al trono Usermaatre Setepenre, fueron depositados primero en la tumba
que se hizo en el Valle de los Reyes (todavía no excavada en su totalidad)
y luego en la de su padre, en donde fueron saqueados y desde allí trasladados
al "escondrijo" de Deir el-Bahari.
Su momia, universalmente famosa, se halla en el Museo de El Cairo.
Asimismo, ordenó disponer una monumental tumba -catalogada
con el número 5- en el Valle de los Reyes con más de 60 cámaras para sus
numerosos hijos, explorada en 1995 por Kent Weeks.
Algunos egiptólogos piensan que Ramses II, que empleó a
hebreos para la construcción de su ciudad Pi-Ramses, fue el faraón del Éxodo,
el perseguidor de Moisés , aun cuando la presencia de su momia indica
que no pudo haber muerto en el Mar Rojo (si bien la Biblia no dice taxativamente
que muriera el faraón).
Tampoco ha llegado ninguna inscripción o texto egipcio
que aluda a tal evento. Numerosos personajes destacaron durante el reinado de
Ramses II, entre ellos los Visires Paser, Kay, Rahotep , el Virrey Setau,
los sacerdotes Nebunenef, Khaemuaset , Bakenkhonsu I y los generales
Ramses-Nakht y Uriya.
A la muerte de Ramses II el trono pasó a su décimo tercer hijo,
llamado Merenptah .
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Reina egipcia, hija de Ptolomeo XII y de Cleopatra VI ,
y mujer de extraordinaria inteligencia (hablaba varios idiomas) y belleza,
conocida como Kleopatra Thea Philopator.
Controló Egipto desde el año 51 a.C. en que murió su padre,
y gobernó el país junto con su hermano Ptolomeo XIII , de muy corta edad,
con quien se había casado siguiendo así la voluntad de su padre.
Su gobierno se vio alterado por tres cortesanos intrigantes,
favoritos de su jovencísimo esposo (Potino, Áquilas y Teodoto), que contribuyeron
a enemistar a ambos hermanos.
Cleopatra VII, acusada de conspiración -de hecho
quería gobernar sola- hubo de huir primero a Siria y luego, vuelta a
Egipto, a reclutar en el delta oriental un ejército para enfrentarse
a su hermano y esposo. Sin embargo, la presencia de Julio César en Egipto,
triunfante de Farsalia, evitó el inicio de una guerra fratricida.
Reconciliados ambos hermanos gracias a César, los amoríos
de éste con Cleopatra VII y el hecho de tener retenido a Ptolomeo XIII motivaron,
entre otros factores, el nacimiento de la llamada Guerra de Alejandría,
en la cual murió Ptolomeo XIII.
Esta circunstancia le permitió a César hacerse dueño de hecho
de Egipto, país que entregó a Cleopatra VII y a su otro hermano, Ptolomeo XIV ,
todavía muy niño, con quien Cleopatra VII, en el año 47 a.C., contrajo matrimonio
por indicación del propio Julio César; sin embargo, aquel mismo año Cleopatra VII
dio a luz a Ptolomeo XV , llamado Cesarión, tenido del romano.
Al año siguiente, a la llamada de César, que se había ausentado
de Egipto, Cleopatra VII marchó a Roma, en donde fue acogida con su hijo y ambos
fueron reconocidos aliados de Roma.
Incluso se llegó a erigir una estatua de oro con su efigie
en el santuario de Venus Genitrix.
Asesinado César, en el 44 a.C., Cleopatra VII hubo de retornar
a Egipto, en donde no dudó en envenenar a su esposo y hermano,
Ptolomeo XIV, de 15 años de edad, para dejar así el camino libre a su hijo
Ptolomeo XV, a quien hizo corregente.
Enamorada luego de Marco Antonio, con quien se había
encontrado en el año 41 a.C. en Tarso de Cilicia, adonde había acudido para
felicitarle por sus victorias, iniciaría con él una relación amorosa que
finalizaría en matrimonio, en el año 37 a.C., y fruto de la cual serían
varios hijos (Alejandro Helios, Cleopatra Selene y Ptolomeo Filadelfo).
Cleopatra VII fue proclamada en el 35 a.C. Reina de reyes,
y recibió entonces numerosos territorios por parte de su esposo romano,
que la reina repartió entre sus hijos. Armenia, Calcidia, Celesiria, Chipre,
Fenicia, parte de Palestina y de Arabia pasaron a engrosar los territorios
del Egipto ptolemaico.
Al año siguiente fue incluso deificada con el nombre de
Nueva Isis, y Marco Antonio pasó a ser su pareja divina como Diónisos,
hecho que fue motivo de que se acuñasen monedas con sus efigies.
La concesión de las tierras por parte de Marco Antonio
a Cleopatra VII y sus hijos molestaron a Octavio Augusto (con cuya hermana,
Octavia, se había casado Marco Antonio) y le llevaron a la guerra que terminó
con la batalla naval de Actium (31 a.C.) y con el posterior suicidio de Marco
Antonio en Alejandría. Cleopatra VII ofreció a Octavio Augusto,
que había llegado también a tal ciudad, compartir el poder, ofrecimiento
que fue rechazado.
Ante la expectativa de caer en manos del romano y de que
aquél la exhibiese en su comitiva triunfal a celebrar en Roma,
Cleopatra VII optó por suicidarse mediante la mordedura de un áspid
-de acuerdo con una de las leyendas más acreditadas- junto con sus dos
sirvientas Iras y Carmión.
Octavio Augusto mandó matar poco después a Ptolomeo
XV y llevar a Roma a los hijos de Cleopatra VII, tenidos de Marco Antonio.
Cleopatra VII es conocida físicamente gracias a diferentes
acuñaciones monetales, donde aparece tanto en solitario como en compañía
de Marco Antonio, así como por los bajorrelieves del templo de Hathor en Dendera,
en cuyo muro sur aparece junto con Cesarión.

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