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Orden dórico:
La columna dórica, que se comenzó a emplear hacia el siglo VII a.C., no tiene basa, de modo
que el fuste asciende directamente desde el estilóbato hasta el capitel. El perfil de su fuste robusto presenta
un ligero abombamiento conocido con el nombre de éntasis, y sobre su superficie aparecen acanaladuras o estrías
verticales, que se transmitieron al resto de los órdenes griegos. El capitel dórico es abstracto, se compone
de dos elementos geométricos sin decoración escultórica: el primero, llamado equino, es una sección ascendente
de esfera en forma de disco, mientras que el segundo, el ábaco, es un prisma recto de base cuadrada sobre el que
descansa el arquitrabe. El capitel dórico es una de las más hermosas creaciones del arte griego, la combinación de
sus dos formas (el equino circular y el ábaco cuadrado) constituyen un efectivo tránsito visual entre la sección
circular de la columna y la sección cuadrada del entablamento. En éste se superponen el arquitrabe, el friso
formado por triglifos, metopas y la cornisa. El orden dórico, por su robustez y sobriedad, tuvo una significación
masculina y se empleó para los templos levantados en honor de dioses varones. El Partenón, templo dórico,
estaba dedicado a una diosa guerrera y en su advocación más masculina, como Atenea Parthenos.
Inicialmente las columnas dóricas tenían poca altura (9 módulos), pero en tiempos de
Pericles llegaban a 11 módulos.
Orden Jónico:
Tiene como normas fundamentales columnas con basa moldeada en forma de discos superpuestos,
el fuste cuenta con astrágalo entre las estrías y el capitel cuenta con volutas y un ábaco muy reducido
y trabajado. El arquitrabe tiene tres franjas horizontales, un friso que puede ser liso o con relieves.
Orden Corintio:
Se caracteriza fundamentalmente por el capitel formado por dos cuerpos, el inferior con
doble fila de horas de acanto y unos caulículos o tallitos que surgen entre estas hojas y se enroscan
en los ángulos y centros; el ábaco es curvo y más fino, y el entablamento sigue el modelo jónico,
más enriquecido por molduras o elementos decorativos. El orden compuesto, muy tardío, funde las formas
del capitel corintio, del que toma las hojas de acanto, y del jónico, del que repite las volutas.
El tamaño de las columnas responde a una proporción o canon, tomando como unidad de medida o módulo,
el diámetro del fuste en su base, de igual manera que en la escultura se toma el tamaño de la cabeza
como módulo para la representación ideal del cuerpo humano.
Se distinguen principalmente cuatro períodos en la evolución del arte griego :
El Período Arcaico
Se le llama período arcaico del arte griego, al lapso de tiempo que se extiende entre 800 A.C. y 480 A.C.
Se sabe que en esta época existieron las tres artes plásticas fundamentales: pintura, escultura y arquitectura.
El Período Severo.
El período "severo" inicia con el período clásico y cubre el fin del siglo VI A.C. y el principio del siglo V.
En el área de la pintura, se introduce uno de los mayores artificios de la perspectiva, el escorzo,
que es promovido por un pintor de gran renombre, Polignoto.
Quienes destacan en el ámbito de la escultura son Mirón y Policletos. El doriforo de este último,
impone un modelo que llegara a ser conocido como "el canon".
La arquitectura evoluciona de manera menos notoria.
El Período Clásico.
Es muy breve. Sólo corresponde a la democracia de Pericles en la ciudad de Atenas, entre 450 y 430 A.C.
Estos 20 años representan el apogeo de la civilización griega en todos sus aspectos.
Atenas es rica y poderosa, la democracia ha alcanzado su desarrollo extremo gracias a la participación
inteligente de los ciudadanos y al liderazgo de Pericles quien decide invertir el "tesoro" de la ciudad
en obras trascendentes.
Para ello, en 447 a.C., encomienda al escultor Fidias la construcción de un conjunto de sanctuarios
sobre el Acrópolis para reemplazar un templo anteriormente destruido por el enemigo persa.
El Período Helenístico.
Corresponde a la derrota de Grecia frente a los ejércitos macedonios de Felipe y de su hijo Alejandro
así como al imperio que resultó. Se extiende aproximadamente del siglo IV a.C. hasta el siglo I d.C., al
este del Mediterráneo.
El nombre Helenístico se debe a que Alejandro llevó la cultura griega a todos los territorios que conquistó.
Tanto en la arquitectura como en la escultura y en la pintura, la característica principal del estilo
helenístico es la exageración.
Es un período favorable al desarrollo de las artes porque los burgueses empiezan a coleccionar obras de arte.

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