El campo de concentración Buchenwald fue construido
en Julio de 1937 sobre la colina del Ettersberg en la
cercanía de la ciudad de Weimar.
Fue destinado primeramente a prisioneros
de carácter político, opositores al régimen nazi,
así como también a los judíos, testigos de Jehová,
homosexuales y los denominados antisociales,
extendiéndose el espectro con el comienzo de la
segunda guerra mundial, en donde fueron detenidos
representantes de diferentes naciones.
El día de la liberación, el 95 % de los
detenidos era de origen extranjero.
A partir de 1943 los prisioneros
del campo de concentración fueron
explotados en trabajos para la
industria bélica, tanto en Buchenwald
como también en sus 136 comandos exteriores,
entre ellos, a partir del otoño de 1944,
los campos de concentración femeninos.
A pesar de que Buchenwald nunca fue un
campo de exterminio, se efectuaron
asesinatos en masa a prisioneros de guerra, se llevaron a cabo
numerosos experimentos biológicos y químicos con los prisioneros.
A través de
la selección de prisioneros para ser transportados a los campos de
exterminio, Buchenwald se integró al aparato de exterminación
nacional-socialista.
En los primeros meses de 1945 el campo se
convirtió en estación terminal para los prisioneros evacuados de
Auschwitz y Gross-Rosen.
Poco antes de la liberación la SS trató
también de evacuar Buchenwald, enviando a 28.000 prisioneros a los
transportes de muerte.
El día de la liberación se encontraban en el
campo alrededor de 21.000 personas, entre ellas 900 niños y
adolescentes.
Las tropas americanas de la tercera compañía alcanzaron la colina del
Ettersberg el 11 de Abril de 1945.
Desde 1937 hasta 1945 fueron detenidas
250.000 personas en total, pereciendo
en el mismo margen de tiempo más de 50.000.
Los transportes de prisioneros llegaban
hasta la estación de Weimar para
luego ser llevados a Buchenwald.
Los trenes con prisioneros en dirección
a los campos de exterminio transitaban también por la misma estación.
En la ciudad misma se conservan numerosos
edificios que sirvieron al régimen
nacional-socialista y que indican la existencia de los crímenes
cometidos en la colina Ettersberg.